domingo, 24 de noviembre de 2013

ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS PARA TRABAJAR LA COMPETENCIA DIGITAL

El vertiginoso avance de las tecnologías impregna gran parte de las actividades cotidianas que desarrolla el ser humano. En concreto, en el proceso de enseñanza-aprendizaje, la integración de las tecnologías de la información la comunicación ha contribuido a mejorar la calidad de la enseñanza. Sin embargo, debemos ser cuidadosos, pues su mera incorporación no implica necesariamente ni integración ni innovación. Por ello, será responsabilidad del profesor, realizar un adecuado método para que la incorporación de esta competencia digital se realice exitosamente. Es el método el que es ingrediente activo; es decir los medios facilitan el contenido pero nunca son el factor decisivo, pues son los modelos de enseñanza y sus métodos las piezas clave. Todos los métodos podrán ser suministrados por una variedad de medios.

En este contexto, es oportuno exponer algunas pinceladas de modelos de enseñanza medidos por TIC, como pueden ser: La actividad mental constructivista del alumnado mediada por las TIC y dirigida a dotar de significados los contenidos; El aprendizaje del alumnado, entendido como resultante de procesos psicológicos de naturaleza diversa; Y el aprendizaje como resultado de un proceso de naturaleza social.

Para una buena adaptación de la competencia digital en las aulas, además de tener en cuenta estos aspectos de modelos de enseñanza, se deben de poner en práctica un adecuado método de enseñanza-aprendizaje. Algunos de estos métodos pueden ser:

1. Aprendizaje colaborativo: 
  • Aprendizaje basado en proyectos. 
  • Aprendizaje basado en servicios. 
  • Aprendizaje basado en tareas. 
2. WebQuest. 

3. Caza del tesoro. 

A continuación expongo enlaces de la puesta en práctica de los métodos, que desde mi punto de vista, son los más útiles: 

Aprendizaje basado en proyectos: 


WebQuest: 

Caza del tesoro: 

viernes, 15 de noviembre de 2013

COMPETENCIAS DIGITALES EN EDUCACIÓN PRIMARIA

¿Qué papel deben representar los centros en la sociedad de la información y el conocimiento? 

La institución escolar debe abordar la formación digital del alumnado estableciendo las competencias básicas para la enseñanza obligatoria, denominada, esta como “tratamiento de la información y la competencia digital”. Esta competencia consiste en disponer de habilidades para buscar, obtener, procesar y comunicar información, y para transformarla en conocimiento. Incorpora diferentes habilidades, que van desde el acceso a la información hasta su transmisión en distintos soportes, incluyendo la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación. También se enumeran las distintas fuentes de las que obtenemos información y los distintos lenguajes que el alumnado debe conocer para interpretar la misma, así como la necesidad de transformar la información en conocimiento mediante la organización y racionalización de manera que se integre en los “esquemas previos de conocimiento”. Para alcanzar estas competencias necesitamos una institución escolar que trabaje hacia dos líneas fundamentales y básicas, especialmente con respecto al papel que deben desempeñar las TIC. Por un lado, utilizarlas para el desarrollo cognitivo de sus estudiantes, y por otro lado hacer conscientes a sus estudiantes de los mecanismos por los cuales se apropian del conocimiento, así como de los valores intrínsecos que conllevan estos. 

Competencias de los estudiantes. 

Necesitamos una escuela que sea capaz de formar a un ciudadano con diversas competencias: Por un lado, que sea capaz de buscar la información sin perderse en su “laberinto” (por ejemplo, Internet), de seleccionar la información relevante y de calidad, de saber recuperarla, almacenarla, organizarla y hacerla significativa; es decir, de experimentar un proceso de conocimiento (comprensión, gestión, estructuración, memoria…) desde y a través de las TIC. Y por otro lado, que sea capaz de comunicar su experiencia, de persuadir y ser sensible a las influencias de los medios tecnológicos, utilizando la diversidad de sus lenguajes (audiovisuales, icónicos, hipermedias…) 

Competencias de los docentes. 

Para que las TIC puedan expresar y alcanzar sus posibilidades en los centros educativos, se exige un perfil concreto del docente, este deberá facilitar el aprendizaje de los estudiantes aprovechando las posibilidades de los medios tecnológicos para que este aprendizaje se produzca en todas sus dimensiones. Estas competencias se sintetizan en cuatro acciones importantes: 

  1. El uso de las TIC en la planificación del aula y del centro. 
  2. Diferentes métodos de trabajar con las TIC en distintas áreas y niveles. 
  3. Seleccionar y valorar recursos tecnológicos. 
  4. Y sobre todo, y especialmente, la importancia que posee hoy saber utilizar las redes para la formación y desarrollo profesional de los mismos docentes, así como saber aprender y compartir en comunidades virtuales a través de Internet.

viernes, 8 de noviembre de 2013

NATIVOS DIGITALES

"Nativos digitales.
Titular: Sólo el 30% de los jóvenes del mundo son nativos digitales

Un estudio del Instituto de Tecnología de Georgia y la Unión Internacional muestra que la brecha generacional es mayor en los países pobres


The New York Times publicó hace unos días un artículo en el que explicaba que los jóvenes no son “tan” nativos digitales como se acostumbra a pensar. Las informaciones recogidas por el diario estadounidense se basan en un estudio realizado por el Instituto de Georgia y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) que se considera la primera mirada global sobre este fenómeno. 


Dicho estudio mide el nivel de penetración del uso de Internet en todos los países del mundo. Con la investigación se desmiente que las nuevas generaciones sean mayoritariamente nativas digitales ya que muestra que sólo un 30% de los jóvenes entre 15 y 24 años han pasado al menos cinco años de forma activa utilizando Internet, criterio utilizado para definir el nativismo digital.

El país con más nativos digitales es Corea del Sur, con un 99,6%. Gran parte de los países desarrollados tiene, de hecho, un nivel alto de nativismo digital, que suele superar el 90%. Existen, en cambio, muchos países en desarrollo en los que el uso de Internet es residual. Timor Oriental, una isla del Pacífico, es el país que cierra la lista con sólo el 0.6% de habitantes nativos digitales.

Otro de los datos revelados por el estudio es que, además de la brecha digital entre países ricos y pobres, existe en éstos últimos una importante brecha generacional. Mientras que en los países desarrollados la mayor parte de la población – tanto jóvenes como mayores – utiliza Internet (más del 84% de la población de Corea del Sur, por ejemplo), en los países en desarrollo las personas más ancianas tienen pocas posibilidades de ser usuarios de la red.

Según Michael Best, coordinador del estudio, un dato importante para definir el futuro de un país es el porcentaje de nativos digitales respecto al total de población. “Los países con una proporción alta de jóvenes online tiene las condiciones para definir y liderar la era digital del mañana”, explica Best.

En general, es en los países ricos donde este porcentaje es más elevado. Islandia encabeza la lista con un 13,9%. En España la proporción es baja comparada con la resto de países europeos y se queda en un 8,3%. Parece extraño que Malasia, un país con ingresos medios, se sitúe en la cuarta posición, con un 13,4%. Sin embargo, cabe tener en cuenta que el país asiático cuenta con una larga historia de inversiones en tecnología educativa.

Por el contrario, los países con una proporción más baja de nativismo digital son Timor Oriental, Myanmar y Sierra Leona. No obstante, el informe señala que la penetración de Internet en los países en desarrollo se ha incrementado notablemente en los últimos cinco años y prevé que el número de nativos digitales en estas regiones se haya duplicado para el 2017.

El total de nativos digitales ronda los 363 millones, es decir, un 5,2% de la población mundial. Tal y como declaró HamadounTouré, secretario general de la UIT, “los jóvenes están transformando nuestro mundo a través del poder de las tecnologías de la información y la comunicación”

(Tecnología. LAVANGUARDIA.)


Hoy en día se considera a las TIC como uno de los mayores potenciales para poder estar al tanto de la sociedad. Y aunque cada vez es menor la edad de contacto con esta, hay muchos otros caso, debidos a múltiples consecuencias, que estas tecnologías no son accesibles a los usuarios hasta una edad más avanzada. 

“Entendiendo, entonces, al nativo digital como el individuo de 15 a 24 años que pasa al menos cinco años de forma activa utilizando internet” Existe una cifra sorprendente de la baja proporción de nativos digitales que existe. Pero, como se puede leer en el artículo, la utilización de estas tecnologías no depende de decisiones propias, sino de las posibilidades que los países ofrecen a las personas para alcanzar estos recursos. Esta diferencia se observa en la brecha que existe entre corea del sur y Timor oriental 

A parte de la brecha digital entre aquellas comunidades que tienen acceso a internet (países ricos) y aquellas que no lo tienen (países podres) existe una diferenciación aún más sorprendente, que es la brecha que existe dentro de los países pobre, brecha que separa a las generaciones, esta se produce debido a la diferencia del contexto social en que nació y se desarrolló la persona. 

Es de reconocer la normalidad de que estas posibilidades tecnológicas se ofrezcan en mayor medida en los países más ricos y desarrollados, pero también hay que asumir que los países con más jóvenes digitalizados, presentan un futuro más prospero que los países que no poseen un nivel tan alto de usuarios relacionados con las TIC. Ya que un país en contacto directo con una tecnología de la información y la comunicación, hace a la persona, mantenerse en contacto directo con la sociedad que les rodea.

Los jóvenes son el futuro del desarrollo de una población sostenible por ello se debe promover aun más la introducción de las TIC en edades tempranas, e incrementar el uso de estas, ofreciendo mayores recursos, en los países con una proporción menor de personas digitalizadas.